| EN ESTE NÚMERO (15) |
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Cara y Señal #15 Editorial Equipo Cys 15 El lenguaje del desarrollo Desalambrar el sentido Conferencias en Río de Janeiro Perspectivas encontradas O que esperar da Rio+20 Pueblos originarios andinos Desarrollo y libertad de expresión Testimonios Entrevista Cândido Grzybowski Derecho a la comunicación Criminalización / Chile El derecho penalizado / Chile Periodistas asesinados en Colombia Ley de Protección en México Ley de Telecomunic. / Bolivia El itinerario de la diversidad La radio Eso es una radio El tratamiento del agua / Nicaragua Asociación Pukllasunchis / Perú Cosmovisiones / Guatemaya Audiovisual Infantil / Colombia Género Ley contra la violencia / Nicaragua Radio Candela / Paraguay La red Jóvenes en Centroamérica Declaración del encuentro Conferencia de AMARC Colombia Memoria escrita / Colombia La Primavera árabe y los medios Asia Pacífico desde América Latina Por los países Declaración de AMARC ALC Sabías qué? Radio Mochila / América Latina La radio saludable / Perú Publicaciones de AMARC ALC La violencia en Honduras Encuentro de Comunicación / Uruguay Foros de comunicación / Perú Informes de la Agencia Púlsar | (La radio) Coberturas y cosmovisiones / Guatemaya Las hijas e hijos de maiz Alguna integrante de AMARC Guatemala abre su correo electrónico. Hace click en «redactar» y después en «adjuntar». Suma v ario s arc hivos, pesados, en distintos formatos: un par de fotos, un testimonio grabado ese mismo día y un texto que recorren el ciberespacio latinoamericano, también a través del blog y las redes sociales. Desborda pasión, indignación, convicciones, dolor, firmeza. AMARC Guatemala está ac ompañando y registrando la Marcha Indígena, Campesina y Popular que reclama al gobierno que se respeten los derechos de los pueblos y las manifestaciones contra la instalación de una hidroeléctrica y del estado de sitio en Santa Cruz Barillas. Es ahí donde las definiciones de las Asambleas nacionales, la cosmovisión que las sostiene, eso que solemos llamar «construcción de alianzas», el accionar de las radios comunitarias, el periodismo y la militancia, son. Aquí, en la diferencia entre Guatemala y Guatemaya. Por AMARC Guatemala* ¿Cómo describir qué pasa por el corazón de tantas personas mayas en estos días de levantamiento social y decreto del estado de sitio? ¿Qué siente una persona que ha pasado los últimos quince años de su vida luchando por sobrevivir y, a la vez, tratando de aportar a alguno de los diálogos abiertos durante el proceso de paz y ahora se da cuenta de que todo su esfuerzo yace en los archivos de un Congreso cuyo interior es tan oscuro como lo innombrable? ¿Qué puede haber dentro del corazón de personas campesinas que han perdido sus tierras, desalojo tras desalojo, producto de la presión del capital que acapara las mejores zonas sin importar a quién se deba sobornar en el r egistro de la propiedad? ¿Qué pueden estar pensando los centenares de lideresas y líderes que han dejado sus neuronas y su espíritu en alguna de las 22 iniciativas de ley que los innombrables del Congreso archivar on en el fondo del mar con un ancla enganchada a los folios? ¿Qué sentimiento puede dominar en el corazón de los miles de mayas que se van esta noche a dormir sabiendo que están guarecidos de la lluvia mientras otros andan en las montañas de Barillas, huídos por miedo a la actuación del ejército con el estado de sitio decretado? El corazón de tierras mayas vuelve a sufrir duro, como viene sufriendo desde hace quinientos años, por la indiferencia, violencia y salvajismo de quienes controlan, con mala voluntad, el poder de las autoridades del Estado y quienes ejercen un poder económico ciego de ambición dentro del sector privado. Ante la obscena indiferencia de los diputados, en espacios como la Mesa Plural para el Desarrollo se están articulando los centenar es de organizaciones que han pasado los últimos quince, diez o siete años trabajando gratis para formular buenas propuestas de ley capaces de superar la desigualdad y el racismo. El fracaso de los procesos de concertación social de las Mesas Nacionales de Diálogo se mide por las 22 iniciativas de ley para el cumplimiento de los Acuerdos de Paz que yacen en el agujero negro del Congreso. A pesar de sus discursos monótonos y mentirosos, se sabe que no hay voluntad política alguna en el Congreso para democratizar el marco regulador del país. En lo que va de 2012, estuvo paralizado por la incomparecencia de un Ministro de Finanzas. Sólo iniciativas como la ley de armas y municiones han sido atendidas. Pies de barro y zapatos de plomo Ante esta realidad dura como roca, cada vez son más las miles de personas que pierden sus esperanzas en diálogos regidos por la hipocresía y la mentira, la desidia y la falta de escrúpulos. Y deciden salir a las calles. Desde hace unos años, lo hacen en fechas conmemorativas claves, como el 8 de marzo, el 1 de mayo, el 9 de agosto, el 12 de octubre. Pero este año han decidido sumar fechas de gran fortaleza espiritual en el calendario maya y las caminatas se extienden por mucho más que una mañana. En marzo de 2012, centenares de personas mayas kekchìes recorrieron los casi 300 kilómetros que separan de la capital para que se vean y escuchen sus luchas. Ya no tienen esperanza en las autoridades. Han sufrido demasiado. Han visto demasiado. Han oído demasiado. Están dispuestas a salir a la carretera a marchar durante nueve lunas y soles con tal de llegar a la capital en un día waxaqib batz, para que el cambio de ciclo les encuentre haciendo un gesto de respeto por la Madre Tierra y sus hijos e hijas de maíz. Todos los frentes están abiertos: comunidades de Chiquimula endeudadas por la mala gestión de carteras de crédito que pretendían ayudar al campesinado para su mejora; el territorio xinka y el ixil completamente amenazados por empresas hidroeléctricas y mineras; decenas de líderes encarcelados en las Verapaces, Sacatepequez, y una buena parte de ellos, muertos. Las luchas por la igualdad, el respeto de la consulta comunitaria, la defensa de la Madre Tierra y otras están siendo fuertemente criminalizadas por el gobierno, al punto de decr etar el estado de sitio en el municipio de Santa Cruz Barillas. El problema está originado por el mal proceder de una empresa española que se ha negado a tomar en cuenta los resultados de consultas comunitarias que se han expresado en contra del proyecto hidroeléctrico Canbalam I. Y no podemos evitar preguntarnos qué habrá en la mente de una persona que, ante una situación como ésta, entra en pánico y decide instaurar el estado de sitio. Nos preguntamos también qué hay en la mente de dir ectores de los medios de comunicación comerciales que o bien deciden no informar lo que está sucediendo o lo hacen desde un lugar totalmente desvirtuado del sentido social que alimenta esta sana globalidad maya. Ante la hermosura, la sabiduría, el buen estar y la paciencia infinita de tantas y tantos mayas que enseñan sobre el Buen Vivir, no podemos menos que respirar hondo y bendecir su semilla para que fructifique como arcoíris infinitos. Lástima que los oscuros e innombrables no tienen ojos para apreciar la belleza de las personas sanas y claras en su vínculo con la Madre T ierra. Lástima de quienes confunden el desar rollo con el gobierno del mercado, del sálvese quien pueda y del fin justifica con los medios. Muchos de nosotr os, fíjense ustedes, preferimos quedarnos con el desarrollo del Buen Vivir , ése que busca la manera de vivir con sencillez y alegría, en unión con la nación piedra, con nuestros hermanos animales, con las plantas y las flores. En el nombre del Corazón del Cielo, Corazón de la T ierra, Corazón del Aire, Corazón del Agua… Ruk’u’x Kaj, Ruk’u’x Ulew, Ruk’u’x Kaq’iq’, Ruk’u’x Ya’, Ruk’u’x Q’aq’. • Notas: *Goretti Roblero, Carlos Chicol y Amalia Jiménez Galán |
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CARA Y SEÑAL ES UNA PUBLICACIÓN DE AMARC ALC | 2005 - 2012 |
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