A finales del año 2012, la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES), presentó el informe anual sobre el estado de la prensa salvadoreña en el cual se destacan importantes logros para el futuro de la libertad de expresión y prensa en el mencionado país, evidenciado en las destacables posiciones ocupadas en los sondeos de dos importantes organizaciones internacionales. Por un lado, en el informe correspondiente a los años 2011-2012 de Reporteros sin Fronteras, El Salvador figura en el puesto 37 de 179 países, y por otro lado, la organización Freedom House, en su informe del 2012, lo considera en la posición 83 de 197 países parte del estudio.
Ambos informes, si bien cuentan con diferentes metodologías de análisis, cuentan con indicadores comunes como el marco jurídico para el ejercicio de la libertad de expresión y prensa, condiciones políticas en el país, independencia de los medios de comunicación, acceso a los mismos, el nivel de autocensura y el flujo informativo en Internet, entre otros.
Entre los hechos más relevantes en este campo a lo largo del 2012, en El Salvador se encuentran los avances en la investigación del asesinato de Alfredo Hurtado, un camarógrafo del canal 33 asesinado el 25 de abril de 2011, por Jonathan Alexander Martínez Castro, quien fue condenado a treinta años de cárcel por el homicidio. Pero las investigaciones han determinado que uno de los cómplices del asesinato, miembro de la Mara Salvatrucha (13), está aún prófugo de la justicia.
Asimismo, el 22 de marzo de 2012 se perpetró un caso de intimidación al ejercicio de la labor periodística cuando voceros de las dos principales pandillas del país, Mara Salvatrucha (13) y Mara 18, amenazaron a los periodistas del diario digital El Faro como respuesta a una nota titulada “Gobierno negoció con pandillas reducción de homicidios”. Diversas organizaciones nacionales e internacionales exigieron a las autoridades salvadoreñas tomar acción y evitar probables atentados contra la vida y la integridad de los periodistas.
Otro hecho de similares características se registró el 29 de octubre de 2012 cuando el fotoperiodista Edgar Romero, director del Centro de la Fotografía y colaborador de la Agencia Alemana de Prensa (DPA), fue víctima del robo de sus equipos de trabajo y archivos de imagen y video, además de una libreta personal de apuntes en la que llevaba cuenta de la cobertura periodística de los últimos años, un hecho que deja en evidencia la existencia de intenciones que van más allá de las de un robo común.
Se registró también la obstaculización del trabajo periodístico por parte de instituciones públicas. El día 12 de julio de 2012, se prohibió la entrada a la Asamblea Legislativa al periodista Rafael Mendoza de El Diario de Hoy, quienes adujeron una conducta reprochable y la descarga de insultos al presidente de la Asamblea como motivos para la prohibición de ingreso, hecho no comprobado.
En el 2012 hubo también muchas agresiones contra periodistas y medios de comunicación en El Salvador como el atentado perpetrado por desconocidos contra las instalaciones de Radio Sonora en San Salvador, la agresión al camarógrafo Dagoberto Alfaro de Noticias 4 Visión y la periodista Mélida Araniva de canal 21 de TV, entre otros hechos que hacen un llamado de atención sobre el nivel de tolerancia en el país y el irrespeto a la labor periodística, lo que no debe desligarse del profesionalismo que debe caracterizar a los periodistas al momento de realizar sus coberturas, ajustándose a la ética.
Está aún pendiente mejorar las condiciones en las que los periodistas ejercen su profesión, más aun los periodistas trabajando en el interior del país, una tarea que corresponde a los funcionarios y autoridades públicas y los dueños y administradores de los diferentes medios de comunicación, asegurando su estabilidad laboral.

