Gritos en el coro de señoritas. La apropiación del rol político de las mujeres a través de los medios
En la década del 80 nuevos actores y actoras ocuparon el espacio político en América Latina, sobre todo a partir de lugares de acción no tradicionales. Jóvenes, desocupados, mujeres, migrantes formaron los movimientos sociales de las últimas décadas del siglo XX. El cientista político argentino José Nun lo denominó “la rebelión del coro”: los actores y actoras secundarias, los “sin rostro”, aparecieron en escena en desmedro de la política tradicional y grandilocuente. Recuperaron y reivindicaron las calles y las vidas cotidianas como espacios políticos. Y también los parlantes, el papel, las pantallas y, más tarde, la red de redes.
Las mujeres sobrepasaron el margen de acción que les había sido reservado, el de la familia y el ámbito privado. Irrumpieron en la vida pública, en la actividad política, como trabajadoras y ciudadanas. Enfrentan las hostilidades de una cultura que las había considerado sólo parte del coro y decidieron pararse en el escenario para gritar su presencia. La ocupación de esos espacios implicó un profundo cuestionamiento al régimen patriarcal y al machismo.
Los movimientos feministas y de mujeres se propusieron derribar prejuicios. Tomaron conciencia de su rol como sujetos sociales y políticos. Generan posibilidades de intercambio. Crean sus propios medios de comunicación y disputan espacios en los que ya existen. Diseñan estrategias de incidencia social. Crean condiciones de articulación a nivel local, nacional, regional e internacional. Apuestan a la construcción de ciudadanía, al empoderamiento de las mujeres, al reconocimiento de las diferencias, la valoración de la diversidad y la equidad de género.
Ni una más. Violencia contra las mujeres y tráfico sexual en América Latina
El 60% de las mujeres latinoamericanas ha sufrido algún tipo de violencia. La violencia en el interior de la familia, las violaciones sexuales y los asesinatos de mujeres aumentan. Al mismo tiempo, miles de mujeres y niñas son víctimas del tráfico y comercio con fines sexuales. Un negocio millonario construido sobre la base de la violación sistemática de los Derechos Humanos de estas mujeres.
Cara y señal, publicación semestral de AMARC ALC, dedicó en su segunda edición su nota de tapa a develar, deconstruir y cuestionar las tramas culturales de un sistema que concibe que las mujeres pueden ser un objeto dispuesto para la satisfacción de las demandas sexuales de los hombres.
Porque si se considera la violencia de género y el tráfico de mujeres, niñas y niños para el comercio sexual como parte inseparable de un sistema de género, es fácil advertir el enorme papel que pueden cumplir los medios de comunicación para revertir la situación.
Femenino plural
Desde las primeras ideas sobre la igualdad entre hombres y mujeres –hace más de 300 años- a las teorías contemporáneas, el desarrollo del pensamiento feminista ha recorrido caminos unas veces diversos, otras divergentes. Si bien su riqueza es imposible de resumir, estos artículos expresan algunas de sus manifestaciones más significativas. A modo de mapa para futuras lecturas, a modo de homenaje a las pensadoras y activistas feministas que construyeron una de las principales revoluciones de la política y el pensamiento modernos.
La 10° edición de Cara y señal, medio informativo y de difusión de las radios comunitarias de América Latina y Caribe, recorre la larga trayectoria de la –muchas veces subestimada- participación de las mujeres en los medios, no ignora las desigualdades que permanecen, la reproducción de estereotipos y discursos discriminatios. Reúne experiencias, producciones y reflexiones, como las sugerencias para el tratamiento periodístico de la violencia de género, las iniciativas de hombres por la igualdad, las propuestas de usos de la radio y otras tecnologías para aportar a mejorar las condiciones de vida de las mujeres.